Blog sensedi proptech telefono 934 15 30 10 - 919 198 025
¿Has olvidado tu contraseña?

Blog

BLOG

Cerca de 3 millones de edificios destinados a viviendas deberían evaluar su estado de conservación en 2020

18 mayo, 2020

Fachadas y medianeras, seguidas de cubiertas, instalaciones y estructuras son los elementos con mayor porcentaje de deficiencias en edificios de viviendas, según el “Informe del mantenimiento del parque edificado residencial en España” realizado para SENSEDI por el Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de la Edificación de Barcelona (CAATEB), que ha analizado los diversos datos existentes procedentes de instituciones y organismos públicos y privados.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Fomento sobre obras de rehabilitación, las mayores intervenciones se realizan en las fachadas (35,18%), seguidas de las cubiertas (33,73%), y cimentaciones (15,22%), constatando que la envolvente del edificio sigue siendo los elementos más deteriorados seguida por los elementos estructurales.

“Si bien es obligatorio superar un examen que certifique el estado de conservación y seguridad de los edificios con más de 50 años -las conocidas ITE (Inspección Técnica de Edificios) o IEE (Informe de Evaluación de Edificios)-, la realidad es que la falta de inversiones preventivas para conservar y mantener los edificios residenciales españoles han provocado que el parque edificado español se encuentre en una situación problemática, que se agrava con el envejecimiento natural de los edificios”, explica Borja Ribas, director técnico de SENSEDI.

De esta situación se derivan numerosos incidentes que han sido recogidos en el Cornisómetro, un trabajo de recopilación de accidentes publicados en medios de comunicación y redes sociales, que en dos años constató más de 1.500 accidentes, – es decir, 2 incidentes al día- siendo Andalucía, Castilla y León y el País Vasco, las regiones con más accidentes publicados.

Analizando los elementos afectados, el Cornisómetro señala que un 40% de los incidentes ha afectado a fachadas; un 25% a cornisas; un 24% se debe al derrumbe de elementos o edificaciones completas y, finalmente, un 11% corresponde a otros elementos.

“Todos estos datos ponen de manifiesto la importancia cuidar las viviendas donde residimos que, además, representan cerca del 80% de los ahorros de las familias. Por eso es fundamental adoptar medidas que solventen los grandes retos de los edificios de viviendas como son la protección, la accesibilidad, la sostenibilidad y su correcto mantenimiento”, explica Ribas. 

De hecho, es precisamente la falta de mantenimiento el origen de numerosos incidentes que pueden derivar en graves accidentes para las personas “sin que las comunidades de propietarios perciban que es su responsabilidad mantener las construcciones y edificios en condiciones de seguridad y salubridad”, señala el director técnico de SENSEDI.

De acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda, más de 2,9 millones de edificios** de viviendas tienen más de 50 años y 2,5 millones entre 30 y 49 años. En concreto, la ITE es obligatoria para los inmuebles con más de 50 años aunque, en algunas comunidades autónomas y ayuntamientos, también lo es para edificios con una edad superior a los 30 años. 

Materiales peligrosos: cemento aluminoso y amianto

Aunque las estructuras no es el elemento que presenta más problemas, lo cierto es que cuando aparecen son de una gran importancia y su intervención es de máxima urgencia, señala el “Informe del mantenimiento del parque edificado residencial en España”.

El exceso de peso, el agua, las obras de reformas sin control y el salitre son elementos que afectan a la resistencia del edificio, aunque existen materiales como el cemento aluminoso -utilizado en las obras realizadas entre 1950 y 1970-, o el amianto -utilizado en las construcciones realizadas en 2002 y en el periodo entre 1960 y 1984-, que puede producir un aceleramiento del envejecimiento del edificio o graves consecuencias para la salud. Otro elemento de grave riesgo para la salud es el radón, un gas radiactivo que emana de determinados tipos de suelos, que puede estar presente el interior de los edificios siendo la segunda causa de cáncer de pulmón. Con el objetivo de crear una concienciación social en torno al esencial mantenimiento de los edificios, el informe realizado para SENSEDI señala la necesidad de disponer de un correcto diagnóstico de la realidad actual del parque inmobiliario español, para así plantear una estrategia de rehabilitación adecuada.